BAFICI 2018 – ¿Para qué sirve un cortometraje?

Mateo Bendesky, Bebe Kamin y Rafael Felippelli en la charla “¿Para qué sirve un largometraje?” en Bafici 2018.

Una charla sobre la función de los cortometrajes integró las Actividades Especiales del Bafici 2018.
Con una asistencia de mitad de sala, la mesa estuvo compuesta por Bebe Kamin y Rafael Filippelli y moderada por Mateo Bendesky.
Algunos de los momentos más relevantes del encuentro fueron los que se narran a continuacíón.

Rafael Filipelli

Quien primero se dirigió a los asistentes fue Rafael Filippelli que leyó una alocución en la que sus primeras frases estuvieron dirigidas a responder la pregunta del titular de la charla, así dijo que:
“…sirve para lo mismo que un largo, novela o cuadro, para nada…”
Inmediatamente su discurso pasó a historiar y definir al cortometraje en la Argentina e hizo, entre otros, estos comentarios:
“Hubo una Asociación de Cortometrajes en busca de un nuevo y propio lenguaje… el tema se reactualizó con las escuelas de cine”.
“Una cosa es hacer un corto por obligación y otra por ´necesidad´ artística”.
“Un cortometraje por obligación, en su mayoría, es como un largometraje aburrido y mal logrado”.
“En la FUC se apoya a los cortometrajes pero jamás escuché a un alumno decir: ´qué bueno, porque me encantaría ser cortometrajista´”.

BEBE KAMIN

El cineasta Bebe Kamin se dirigió a la audiencia de manera coloquial: “El corto da libertad, no hay límites, porque no hay que recuperar la guita (el dinero) por lo que se está en un lugar privilegiado”.
Más adelante también historió al soporte: “El corto es el origen del cine, con sus piezas de poca duración”.
“Charles Chaplin fue un gran cortometrajista”.
En cuanto a la financiación, estas fueron algunas de sus frases:
“La generación a la que pertenezco para poder acceder a la realización había que llegar al largo y eso era una proeza… se lo pudo hacer gracias a los trabajos en publicidad con los que se ganaba buen dinero”.
“Llegué al Incaa en la época de Antonio Ottone… había un certamen de cortos creado por Guido Parisier que no se cumplía y Ottone me puso a cargo… traté de solucionar el tema y algunos cortos llegaron a las salas”.
“En 1995 se abrió el concurso Historias Breves que permite hacer cortos con actores, técnicos, laboratorios y 35 mm. … de allí han salido directores como Martel, Rosell, Stagnaro, entre otros… Historias Breves apunta a que los cortos sean exhibidos y participen en festivales… ¿sirve para llegar al largo? si y no… El Fondo Nacional de las Artes también financia cortometrajes”.

Participación del público

Al final de las dos disertaciones los asistentes tuvieron oportunidad de hacer preguntas pero todas fueron referidas a la poca difusión que tienen los cortometrajes y que también deberían tener cuota de pantalla.
Desde la mesa se informó que existe la ley que obliga a la exhibición de cortometrajes pero al no estar reglamentada nunca se cumplió, que hay más festivales de cortos que de largos y que existe la Asociación Internacional de Cortometrajistas.
Uno de los asistentes afirmó que tener al corto como un medio menor se origina precisamente en la denominación de corto, mientras que otro manifestó que en él programa proyecciones de cortometrajes en un bar del barrio de San Telmo, luego se agregó un tercero que informó que La nave de los sueños proyecta cortos en la sede de la Biblioteca Nacional.
Ante la insistencia de una de las asistentes en que debían proyectarse, se llegó a la conclusión que la exhibición de varios cortos agrupados en una sola proyección, hace caer la atención al causar fatiga al espectador porque los temas que contienen generalmente son diversos, por lo que deberían programarse con una unidad temática y si se exhibieran previamente a un largometraje también debería tener afinidad temática con el mismo.
Al finalizar la charla, se exhibió un spot de Bruno Stagnaro y el cronista se fue con la impresión de que se habló poco de la utilidad de los cortometrajes y recordó que en la década de los ´70 en algunos cines de Buenos Aires se programó antes de la proyección de un largometraje la exhibición de un cortometraje, pero la mayoría de los espectadores prefería esperar en el hall a que éste último terminara para ingresar a la sala cuando comenzaba la proyección del filme largo.

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