En un ámbito rural transcurre esta historia que desde las primeras escenas muestra claramente el rol al que sólo estaban destinadas las mujeres en una época en que el machismo era el eje de la estructura social, aunque algunas situaciones de esta obra pueden proyectarse a la actualidad.
Con excelente dramaturgia de Sandra Franzen que desde el comienzo atrapa la expectativa del espectador y la mantiene a lo largo de toda la representación hay que destacar las buenas actuaciones de Vando Villamil, Antonia Bengoechea y Félix Santamaría.
La puesta en escena de Indio Romero es ágil y sostiene la tensión de la trama, aunque al estar centrada para un escenario a la italiana y el Teatro El Picadero tiene escenario semicircular es muy dificultosa la visión desde las plateas laterales.
CARLOS HERRERA
Pantallas y Escenarios




